El acoso escolar

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La muerte de una niña de 16 años de nuevo abre el debate.

¿Todos somos culpables?

Jokin C. 13 años  Guipúzcoa en 2004, Cristina C. 16 años Alicante 2005,  Carla 14 años  Gijón 2013, Arancha 16 años Madrid 2015. Todos ellos, victimas del acoso escolar,  decidieron  suicidarse para acabar con el sufrimiento del que eran víctimas.

Y yo me pregunto, ¿Quiénes son culpables?, los acosadores, los que miran hacia otro lado, los que  se unen con el acosador, los profesores, los padres, la sociedad, la administración… la crisis…

Parece mentira pero solo cuando ocurre una muerte se disparan las alarmas y se buscan culpables, incluso a veces se intercambian la culpa entre unos y otros … pero el mal ya está hecho, una niña  ha muerto.

Según los expertos el acoso escolar u hostigamiento escolar es  “ una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros “ , además  suelen ser más propensos al acoso escolar aquellos niños que poseen diversidad funcional, entre las cuales se pueden contar el síndrome de Down, el autismo, síndrome de Asperger o alguna discapacidad física , cojera , ser bizco, incluso destacar por ser muy buen estudiante…etc.

 

Bosa en contra del acoso escolar P

 

 

 

 

 

 

El  acosador tiene unas características psicológicas,  aunque  no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva. La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.

El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan (como por ejemplo dinero) o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás, que les hace ser ante el resto,  el fuerte, el líder  creando así  un patrón predominante de relación social con los demás.

Los expertos han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas: Bloqueo social (29,3%), Hostigamiento (20,9%), Manipulación (19,9%), Coacciones (17,4%), Exclusión social (16,0%), Intimidación (14,2%), Agresiones (12,8%), Amenazas (9,3%).

Javier Urra, psicólogo y ex defensor del menor nos dice “… la sociedad queda golpeada y tenemos un gran problema, el 3% de los alumnos españoles sufre acoso escolar, entendiéndolo como una vejación  continua…” y hay que  rechazar esa idea absurda  que algunos dicen justificando “es cosa de Chicos”.

A los padres nos da miedo preguntar a nuestros hijos, si ellos mismos  son agresores, victimas o cobardes que miran al otro lado, primero porque  saben que los chicos no quieren  convertirse en chivatos pues podría acarrearles las mismas consecuencias y

en el fondo porque piensan que  ellos  no lo están haciendo bien, quizá desde casa debemos mostrar con más contundencia nuestro rechazo a estas prácticas  y por supuesto reconocer que existe el problema y hay que buscar una solución.

Los profesores tampoco deben mirar hacia otro lado, pues ellos ven lo que ocurre en el aula, algunos por miedo a los padres de los agresores, pues en ocasiones son gente violenta, equívocos abogados de sus hijos, que desautorizan  con su actitud al profesor, que es el único  líder que debe haber en la clase , para así combatir a los matones. Si en  clase  hay un acosador  el resto de alumnos tienen que darle  la espalda, con el respaldo del profesor para atajar esa actitud. Ser justo supone comprometerse.

La administración  debe tener las herramientas  necesarias para afrontar estas  denuncias y agresiones que la fiscalía de menores debe resolver, y por supuesto  endurecer las penas de los agresores. Sus acciones, han ocasionado una muerte y eso tiene unas consecuencias.

La crisis ha endurecido la situación de las familias, tenemos recortes  en la formación  y educación de nuestros hijos y no pensamos que ellos pasan la mayor parte del tiempo en los colegios e institutos y que allí comienza  a vivir y a sociabilizarse, es la etapa más importante para dar los valores  que  padres,  profesores  y administración , queremos para nuestros hijos. Ellos formaran la sociedad futura, por  ello es  muy importante que se tengan los medios  necesarios y los controles  precisos.

La  sociedad ,  debe de asumir su responsabilidad y desde todos los ámbitos debemos perseguir el acoso e intervenir  para que no continúe.

 

Amparo Bas

 

 

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